Capítulo 28 – Los quintos

Desde el año 1.951 en que comenzaron los jóvenes de nuestro pueblo a hacer el servicio militar, hasta el 2001 que formalmente se suspende, fueron muchas las quintas de mozos de nuestro pueblo los que celebraron cada año el tallarse y el sortearse con fiestas en el pueblo con sus respectivas garrafas de vino sus calderetas de pollos preparadas por sus madres, participando en dichas fiestas los quintos de ese año, sus novias, sus amigos y sus familiares. 
Los mozos se marcharían al año siguiente, durante 16 meses a servir a la patria en cuatro reemplazos. En primer lugar al CIR que les tocara, para durante tres meses hacer la instrucción y prepararse para la jura de bandera y después ir a los cuarteles que les correspondieran, hasta licenciarse.
De todas las quintas que ha tenido Guadiana durante esos años, me voy a ceñir solo a una “la quinta del 72” y esto ¿Por qué?, pues muy sencillo, porque los dos primeros niños que nacieron en Guadiana y se bautizaron en la iglesia de la Soledad, fueron en primer lugar Manuel Esperanza Penco, que nació en nuestro pueblo el 27 de mayo de 1951 y fue bautizado el 12 de agosto del mismo año. Y en segundo lugar Francisco Durán Márquez, que nació el 5 de noviembre de 1951 y bautizado el 25 del mismo mes.
Estos niños crecieron y por lo tanto, pertenecieron a la quinta del 72, que es el año en que se tallaron y sortearon.
Durante todo el año del 73, junto a otros quintos que habían nacido en sus respectivos pueblos y habían venido más tarde a Guadiana, se marcharon al campamento que les tocara a cada uno, y después fueron a sus respectivos cuarteles.

Los componentes de la quinta del 72 fueron los siguientes quintos.
Manuel Esperanza Penco, Francisco Durán Márquez, Julián Ortiz Linares, Isidoro Carrasco Jimeno, Dámaso Blanco Rodríguez, Manuel Sánchez de Miguel, Juan Pedro Navarro Triguero, José María Martínez, Juan Cuevas, Estanislao García Cáceres, Pedro Claudio Caña, Lorenzo Ramírez Guerrero, Álvaro Gaguera Coleto y Francisco Rodríguez Manchón.
En el año 1.972 fueron a tallarse (medirse) al ayuntamiento de Badajoz y allí les pusieron una vacuna en el brazo. Y también ese día le preguntaban al quinto si tenía algo que alegar a lo que éste podía contestar: Nada – Hijo de viuda – Corto de vista – Pies planos – Tengo un hermano en la mili – Etc.
De esta forma algunos de ellos podían librarse de hacer la mili….”.
Por cierto Francisco Durán Márquez se libró y no hizo la mili por hijo de viuda.
En la calle Gobernador las madres les hicieron una caldereta y en el frente de juventudes, que está al lado del cuartel de la guardia civil y ahora se utiliza como viviendas, celebraron un baile amenizado por la orquesta “Los dandi de Montijo” en la cual tocaba la guitarra Fernando Rodríguez, hermano de Clementa, viuda de José María Piedehierro (Carnicería Pepe).
Pero no obstante el día que se sortearon, como no se enteraban bien del resultado del sorteo, algunos se fueron en el taxi de Manolo Zambrano a Badajoz, para ver el resultado del sorteo y así veían si les había tocado a África o a la península.
Dámaso Blanco, les convenció a los demás quintos e hicieron otro baile también en el frente de juventudes, esta vez vino a tocar el grupo “Zona 4” de Badajoz. En dicho grupo tocaba Eduardo, marido de Encarna Velasco Soriano.
Por aquellas fechas, algunas quintas tenían la costumbre de que D. Heliodoro celebrara una misa por los quintos. Los quintos regalaron a D. Heliodoro un tablero con sus figuras de ajedrez.
Al terminar el servicio militar después de varios meses en el CIR y cuarteles, las Fuerzas Armadas Españolas les entregaban la blanca, que era la Cartilla del Servicio Militar, en la que constaban todas las fechas desde el inicio en la Caja de Reclutas, la incorporación a filas, lugares donde habían estado destinados fecha de la licencia y las revistas que debía pasar el soldado una vez terminada su vida militar.Doy las gracias a Francisco Durán Márquez y Dámaso Blanco Rodríguez, por la ayuda prestada para escribir este capítulo sobre los quintos.

Para terminar voy a explicar de dónde viene la palabra “quinto”:

Según la ordenanza militar de Carlos III de 1768, indicaba que uno de cada cinco mozos de España, (un quinto), en edad entre 16 y 40 años debía dedicarse a la vida militar y trabajar para el Rey. Este sorteo se realizaba  durante las primeras semanas de enero por un reclutador militar que acudía a los pueblos a seleccionar a los mozos que durante un mínimo de 8 años debía atender el servicio militar y abandonar a su familia, amigos, novia,..

Carmelo Plaza Casco

 

 

1 comentario en “Capítulo 28 – Los quintos

  1. Muy bien documentado y a pesar de que hoy se pueda decir que fuera un tiempo perdido nos gusta recordarlo y contar Las historias de la Mili

Deja un comentario

Compartir73
Twittear
+1
73 Compartir