Capítulo 05 – Los comienzos

Nadie mejor que nuestra vecina, Catalina Rubio Lavado, persona que sin lugar a dudas, lleva más tiempo en nuestro pueblo, ya que llego junto a su familia en 1950, para contarnos los comienzos de nuestro pueblo.

A nuestro pueblo llegan un 22 de Julio de 1950, procedentes de Mirandilla y contratados por la empresa Calvo como albañiles, los padres y hermanos de nuestra vecina Catalina Rubio Lavado que en esa fecha contaba con 11 años, para trabajar en la construcción de Guadiana del Caudillo. En dicha construcción del pueblo, también había más empresas.

Nos dice que no había casi nada construido, todo era campo parecía un desierto, habían cuatro o cinco dependencias de cuadras y graneros, para meterse los familiares de los trabajadores de la construcción y a continuación se hacían las casas, volvían hacer más cuadras y graneros, se mudaban los albañiles y sus familias y volvían a construir más casas.

La primera manzana que se encuentran al llegar en la que estaban trabajando los albañiles era la casa de Emi la de Jesús Plaza y desde allí, iban construyendo toda la calle Larga, hasta la casa de Francisco Moreno Pagador, a continuación comenzaron con la construcción de la calle el Aire.

La misma empresa también construye las casas desde la casa del Sr. Machaco hasta la esquina donde está hoy el consultorio médico, claro está que esas casas ya se estaban haciendo en el 1951

A continuación se hacen, el Ayuntamiento las casas de los maestros los soportales y la Iglesia. Recuerda que la primera maestra que tuvo el pueblo fue Dª Emérita, antes que D. Alfonso y Dª Inés.

Franco llegó a inaugurar la primera fase de Guadiana del Caudillo en Mayo de 1951, y los barracones se hacían al mismo tiempo que las casas, como las casas no estaban terminadas, los colonos que iban llegando se metían en los barracones, nos comenta que las casas parecían que volaban, pues se hacían muy deprisa.

De la primera tasca y comercio que recuerda, era la del Sr. Lorenzo el de la fonda, que vinieron a construir el pueblo ya que eran buenos albañiles y vivieron en la casa de Emi en la calle Larga, en el comercio se vendían garbanzos, judías, azúcar, harina, pan,  aceite, en fin cosas pero todo a granel, ya que traían los productos envasados en sacos. En cuanto a la tasca, pues se vendían botellas de vino, para los hombres.

Recuerda otra tasca comercio del Sr. Juan Francisco Moya Hernández, el cual vivía en los barracones con su familia, pero tenía arrendada parte de la casa de la calle Mayor nº 35, donde vivió el Sr. Toñico y la Sra. Antonia, padres de Antoñita la del teléfono, hasta que les dieron su casa en la Calle Torrefresno y vendían legumbres (garbanzos, judías, lentejas etc.), azúcar, pan, así como también vino.

Nos dice que casas de la calle de la Puebla, las hizo el hijo del Sr. Lorenzo.

Carmelo Plaza Casco

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